Paramount y los race records
En agosto de 1920, una cantante negra de Cincinnati, Mamie Smith, graba Crazy Blues para OKeh. En pocos meses se venden cientos de miles de copias, sobre todo entre compradores negros. Las discográficas descubren un mercado y le ponen nombre: race records, discos de la raza.
Una de las que más apuesta es Paramount, un sello que pertenece a una fábrica de muebles de Wisconsin. La compañía fabrica gramófonos y necesita discos para venderlos. Para encontrar artistas, contrata a J. Mayo Williams, uno de los primeros productores negros de la industria, que busca talento en el Sur y en los barrios negros de Chicago.
En 1926, Paramount graba en Chicago a Blind Lemon Jefferson, un cantante ciego de Texas que hasta entonces tocaba por las calles de Deep Ellum. Es un éxito inmediato. Paramount lo anuncia en el Chicago Defender, y sus discos se venden por correo en todo el país. La única fotografía conocida de Jefferson es un retrato promocional de la discográfica.
Los discos de Paramount tenían fama de sonar mal: materiales baratos, grabaciones ruidosas. Pero aquel catálogo, hecho con pocos medios, acabó siendo uno de los grandes archivos de la música negra de los años veinte y principios de los treinta: Ma Rainey, Charley Patton, Son House, Skip James.
La Gran Depresión lo hunde todo. En 1932 Paramount deja de grabar. Según una historia que todavía se cuenta en Grafton, donde estaba la fábrica, los trabajadores tiraron al río los discos que quedaban en el almacén. Sea verdad o no, hoy algunos de aquellos discos son de los objetos más buscados por los coleccionistas de todo el mundo.
Para escuchar
- Mamie Smith, Crazy Blues (1920)
- Blind Lemon Jefferson, Got the Blues (1926)
- Blind Lemon Jefferson, Match Box Blues (1927)
Fuentes
- Alex van der Tuuk, Paramount's Rise and Fall (2003)
- Amanda Petrusich, Do Not Sell at Any Price (2014)